La propaganda electoral está en la mira por los accidentes
En la previa de una elección repleta de candidatos, los
carteles, palomas y pancartas que adornan las calles se han transformado en un
obstáculo para ciclistas y conductores. Espejos quebrados y falta de visión en
las rotondas, son los problemas más frecuentes.
Mientras miraba por el espejo de su auto en la subida de la
calle Tabancura, una pancarta del actual alcalde de Las Condes, Francisco de la
Maza (UDI), cayó desde un poste directo al vidrio retrovisor. Era octubre de
2012, época de elecciones municipales y Juan López (50), sólo atinó a seguir
avanzando para una vez en su casa, llamar al comando del ex candidato. "Me
dijeron que era la vía pública y que no podían hacer nada", contó el
profesor de matemáticas y física.
Pero la respuesta que recibió López estaba lejos de lo que
contempla la ley actual, ya que si hubiese decidido llegar más lejos, el propio
comando podría haberse hecho cargo del pago de una multa que va desde 1 a 20
UTM (entre $40.000 a $800.000) por instalar pancartas en los postes.
Aunque lo cubrió su seguro, el espejo roto costó casi
$300.000, pero lejos de haber dejado atrás el episodio, López tiene que lidiar
con la nueva camada de carteles que adornan las calles por estos días, en una
de las elecciones más numerosas en cuanto a la cantidad de postulantes. Además
de los carteles de los nueve candidatos a la presidencia, están los de los
parlamentarios y los cientos de aspirantes a consejeros regionales que se
batirán por primera vez en las urnas.
"Ahora está más lleno de propaganda que el año pasado,
sobre todo en las rotondas donde la visión por el retrovisor se vuelve súper
complicada", relató el profesor, quien no es el único afectado por la
situación. Su hijo, el arquitecto Sebastián López (26), es ciclista y hace algunos
días estuvo a punto de tener un accidente, cuando en medio de la ciclovía que
pasa por Pocuro, Providencia, se le apareció una pancarta en el suelo.
"Tuve que esquivarla rápido y pasarme a la pista de los autos. Iba rápido
y no alcanzaba a sacar el cartel", contó el joven, quien al darse vuelta y
mirar lo que hacían los demás bicicleteros que lo seguían, se dio cuenta de que
todos tenían el mismo problema.
En Chile, la ley establece de forma explícita que no se
pueden instalar objetos visuales que pongan en riesgo a las personas en la vía
pública. Para María Francisca Yáñez, secretaria ejecutiva de la Comisión
Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset), uno de los puntos más preocupantes
es la gran cantidad de propaganda que se concentra en lugares con más flujo
vehicular, como las rotondas. "Se considera propaganda ilegal aquella que
interrumpe la visión o dificulta el paso de vehículos", explicó Yáñez. En
este sentido, aseguró que el llamado a los comandos es a no poner en riesgo la seguridad
de sus propios votantes.
La alerta se debe, además, a que la mayoría de los
accidentes de tránsito que se han producido los últimos tres años en el país
han tenido como motivo la distracción, donde se incluyen las dificultades de
visión en la ruta o la revisión de celulares.
Por otro lado, Yáñez aclaró que quienes tienen la obligación
de aplicar la normativa a los comandos que la incumplen, son los municipios.
Hace varias semanas el candidato a diputado del partido
Ecologista Verde, Luis Mariano Rendón, encabeza una cruzada por retirar la
propaganda política ilegal. Rendón, quien a la vez es abogado, aseguró que las
leyes que se han roto en esta campaña son al menos dos, la de Tránsito, ya que
se prohibe instalar publicidad a 20 metros de una esquina; y la de Votaciones y
Escrutinios. Esta última señala que "no podrá realizarse propaganda en
equipamientos urbanos, tales como aceras, calzadas, estatuas, puentes,
semáforos y kioscos", según el aspirante al Parlamento. Actualmente, están
permitidos los volantes, avisos luminosos o proyectados y elementos móviles,
como un vehículo propagandístico.
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