El internado de Diamantes en bruto
Como si fuera una excursión y ellos unos colegiales, lo
papas llevaron a los participantes del reality “Diamantes en bruto” al
internado. Se trata de una nueva modalidad de disciplina que parte en el capítulo
de hoy. El internado está ubicado en el Instituto Nacional. Es ahí donde IngridAceitón, Mario Vargas, Alexander Chiky Bravo y Juan José Sandoval se pulirán a punta
de mano dura de la vieja escuela.
¿Quién pone orden? La directora del internado, la
institutriz Teresa. La rígida mujer les revisa los bolsos, les quita los
celulares y les prohíbe fumar cigarrillos. Todo a punta de gritos. También los
obliga a hacer sapitos, ese ejercicio que consiste en dar saltos en el aire
seguidos de una flexión en cuclillas.
El que más sufre en el capítulo de hoy es Chiky. Su primer
problema viene cuando se les pide que hagan la cama. Él se tupe y no logra:
pone las sabanas al revés. Jorge Devia, el ex instructor de “Pelotón”, que en
este caso es el inspector general, le reclama. “No la deje perfect”, se excusa
Alexander.
El desorden llega a su clímax en la hora de la cena. En la ocasión
la merienda consiste en un guiso de cochayuyo. Esa elección gastronómica es
suficiente para alarmar al diminuto galán que se resiste a darle un bocado. Teresa,
alarmada, agarra un tenedor y precede a forzarlo. Chiky accede a la petición pero
solo si le hace el avioncito, la inspectora accede. Le da un golpecito en el
hombro e incluso le tapa la nariz para asegurarse de que trague.
Teresa, con la paciencia colmada, le tira las orejas a
Chiky. Eso lo enrabia. “Esta media chascona”, le tira él. Suficiente para que
ella llame al inspector, Devia, y se lo lleve a la sala de castigo, donde lo
encierran con candado. “No me quiero ir a las catapultas”, alega el en
referencia a las catacumbas del instituto Nacional. A los Diamantes también se
les da su primera tarea, leer “Papelucho historiador”.
En los capítulos futuros podrá verse como Teresa golpea a
Chiky con una regla y lo obliga a afirmar con la frente un borrador contra la
pizarra y como lo mojan con una manguera. ”Quiero irme de todo este mundo, yo
no sirvo para esto”, reclama el.
Comentarios
Publicar un comentario